Vox Romanica
vox
0042-899X
2941-0916
Francke Verlag Tübingen
10.24053/VOX-2024-022
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Kristol De StefaniJosé Javier Rodríguez Toro, «Vocabulario en que se contienen los nombres de los lugares y reinos de España» de Hernando Colón. Registrum B, nº 3342, Berlin/Boston (Walter de Gruyter) 2023, vii + 620 p.
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Stefan Ruhstallerhttps://orcid.org/0000-0003-2131-938X
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278 DOI 10.24053/ VOX-2024-022 Vox Romanica 83 (2024): 278-280 Besprechungen - Comptes rendus ★ J oSé J avieR R odRíguez t oRo , « Vocabulario en que se contienen los nombres de los lugares y reinos de España» de Hernando Colón. Registrum B, nº 3342 , Berlin/ Boston (Walter de Gruyter) 2023, vii + 620 p. En la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla - en su origen, como es sabido, la «librería» de Hernando Colón, hijo del descubridor de América y, en palabras del autor cuya obra es objeto de la presente reseña, «tal vez el mayor coleccionista de libros de la primera mitad del siglo XVI» (2) - se custodia, bajo la signatura 10-1-10, un manuscrito en el que, a lo largo de 679 folios, se describen en un lenguaje un tanto monótono cientos de localidades de la España del Siglo de Oro ofreciendo numerosos datos de tipo geográfico, demográfico e histórico. El extenso texto alcanzó cierta difusión gracias a una edición promovida por la Real Sociedad Geográfica de Madrid, asociación que la publicó entre 1905 y 1916, en forma de sucesivas entregas de su Boletín , bajo el título Descripción y cosmografía de España por D. Fernando Colón (ms. de la Biblioteca Colombina) . Los errores formales y de contenido, señalados por diversos autores (8), que contiene esta publicación de principios del siglo pasado justifican sobradamente una nueva edición basada en criterios modernos y rigurosos. De ella se ha hecho cargo José Javier Rodríguez Toro, sin duda el filólogo que mejor conoce el texto y las circunstancias de su génesis, pues a él ha dedicado ya varios estudios, entre los que destaca un libro centrado en un detallado análisis de sus características lingüísticas. La obra que nos brinda este investigador sevillano no es simplemente una nueva edición mejorada del texto conocido, pues va mucho más allá de enmendar sus defectos. La principal diferencia respecto de la edición anterior consiste en que combina el texto del mencionado ms. 10-1-10 con el contenido en otro manuscrito de la misma biblioteca, con signatura 10-1-11, o, para ser más precisos, integra el primero en el segundo. La estrecha relación existente entre los dos textos manuscritos, como confirman todos los estudiosos que del asunto se han ocupado, es, de hecho, innegable. Además de que tratan exactamente la misma materia con similares palabras, existen testimonios - tanto de Hernando Colón (erudito respetado en su época principalmente por sus conocimientos en materia cosmográfica) como de su fiel servidor y «oficial de biblioteca», el bachiller Juan Pérez - que los vinculan explícitamente entre sí y los presentan como partes de un mismo proyecto ideado por el propio dueño de la Biblioteca Colombina. El ms. 10-1-10 contiene una transcripción - se distinguen dos manos: una perteneciente a un desconocido escribano profesional, la otra al propio Hernando Colón - de los datos que habían sido recopilados por diversos emisarios enviados con ese objetivo por todo el reino. Diversos indicios - numerosas «tachaduras, tanto de palabras sueltas como de párrafos completos, así como [...] abundantes repeticiones y [...] anacolutos» (31); una llamativa falta de sistematicidad en la ordenación del material; el carácter de códice facticio que posee el ms., que realmente es resultado de la unión posterior de varios cuadernos sueltos (dos textos similares incluso se han conservado de forma independiente en la Biblioteca Nacional de Madrid) (5) - revelan que se trataba de un mero 279 DOI 10.24053/ VOX-2024-022 Vox Romanica 83 (2024): 278-280 Besprechungen - Comptes rendus documento de trabajo. En el ms. 10-1-11, en cambio, «mucho más pulcro y cuidado» y escrito de puño y letra por Colón (31), este reorganizó la ingente masa de información disponiéndola en forma de entradas encabezadas por los nombres de las localidades visitadas, ordenadas alfabéticamente. Un peculiar detalle que prueba contundentemente la conexión entre los dos textos son los números asignados a cada bloque de información del ms. 10-1- 10 y que reaparecen junto a los topónimos enumerados en el ms. 10-1-11; su función consistía claramente en facilitar el traslado de la desordenada información del borrador a la versión final, perfectamente organizada. En suma: como lo expresó ya hace años el historiador Tomás Marín, los textos «son dos manifestaciones diferentes de la misma obra, proyectada y ejecutada una, la primera, en función de la otra» (7). Si el ms. 10-1-11, que «ofrece la disposición que Hernando deseaba para la versión escrita de su empresa cosmográfica» (9), no fue tenido en cuenta por los responsables de la primera edición del Itinerario , ello se debe a su evidente carácter fragmentario e inacabado, pues una de las características más llamativas del manuscrito son los numerosos folios en blanco que incluye. Consta, de hecho, que el proyecto ideado por Colón quedó interrumpido a consecuencia de una provisión real emitida el 13 de junio de 1523 que exigía «la retirada de los salvoconductos a los emisarios hernandinos» (7), si bien las circunstancias exactas del suceso permanecen oscuras. El carácter de obra «planteada pero no concluida» (11) se manifiesta, por cierto, también en el hecho de que ninguno de los dos manuscritos esté encabezado por un título. Partiendo de alguna alusión al proyecto en el propio texto (que empieza con las palabras «lunes III de agosto de 1517, comencé el itinerario») y en las notas que le dedicaron Hernando Colón y Juan Pérez, así como de las denominaciones con que aparece en los inventarios de la Biblioteca Colombina, los estudiosos han utilizado nombres diferentes para referirse a él. Si el autor de la edición que estamos reseñando ha elegido el de Vocabulario en que se contienen los nombres de los lugares y reinos de España , ello se debe a que es esta la denominación que, por una parte, figura en el Regestrum Librorum don Ferdinandi Colon de la biblioteca, y, por otra, la que mejor refleja el contenido del texto resultante de la integración de los dos manuscritos (11). La parte central y más extensa de la obra reseñada la constituye el texto editado (45-465). La decisión de integrar en él los dos manuscritos mencionados (en lugar de simplemente transcribirlos literalmente por separado) ha obligado al editor a intervenir activamente en los textos, pues a menudo ha tenido que evitar la repetición de datos referentes a una misma localidad e incluso elegir entre datos discrepantes (pues no pocas poblaciones se describen más de una vez, y no siempre de forma coincidente). El riesgo que ello entraña, no obstante, se reduce notablemente al explicitarse, en un anexo al texto editado, las variantes textuales existentes (466-95), y, desde luego, queda compensado con creces por la ventaja que nos brinda esta edición crítica de poder acceder a la obra tal como Hernando Colón la había concebido (y tal como efectivamente había comenzado a realizarla en forma del inconcluso ms. 10-1-11). De menor calado es la intervención del editor en la reproducción de las grafías empleadas en los manuscritos. Sin duda es acertado su criterio de regularizar «aquellos usos de los códices [...] que carecerían de relevancia fonética» y mantener «los que, al contrario, pudieran 280 DOI 10.24053/ VOX-2024-023 Vox Romanica 83 (2024): 280-287 Besprechungen - Comptes rendus reflejar características del español del siglo XVI» (38). De este modo, introduce los acentos gráficos según las reglas actualmente vigentes, y sustituye formas como legos por lejos , Argona por Arjona , heran por eran , o cabsa por causa . En cambio, reproduce fielmente el vacilante vocalismo inacentuado típico de la época ( prencipal , monesterio , edeficio ; también cuando se manifiesta en nombres de lugar: Chenchilla / Chinchilla , Medellín / Medillín ), al igual que la fluctuación entre las grafías s y ss , v y b , g / j y x , o z y ç , por cuanto puede tener interés en relación con los cambios fonético-fonológicos del español aún recientes entonces ( Viso - Visso , Lázaros - Láçaros , Horcajo - Horcaxo , etc.) (38-42). El libro se completa con una amplia bibliografía (496-97), así como varios índices que facilitan la localización en el interior del extenso texto de datos concretos: de «lemas modificados o relativos a lugares no identificados» (499-518) (es decir, de topónimos que hoy se usan bajo diferente forma, como Las Casillas y El Campo de Naraya en lugar de los modernos Casillas de Coria y Camponaraya , respectivamente, o que han desaparecido del uso, como El Campo , explicado como «lugar no identificado de la provincia de Segovia» (502)); de «personas nombradas» (519-25); de «jurisdicciones» (526-30); así como de «lugares y ríos nombrados» (531- 626) (esto es, de topónimos que, sin constituir lemas, se citan en el interior de las entradas). En resumidas cuentas, lleva sin duda razón Dieter Kremer cuando, en el prólogo al libro, califica este de «interesantísima y relevante obra» y, en vista de la enorme cantidad de nombres propios de lugar (muchos con variantes) que atestigua, de «hito en la historia de la investigación toponímica española» (VII). Podemos añadir que el valor historiográfico como fuente de información sobre la España del siglo XVI no es menor que el onomástico; de hecho, el propio editor lo ilustra analizando numerosos datos concretos de interés geográfico, demográfico e histórico (12-31). Finalmente, y en esto consiste sin duda la aportación más novedosa, gracias a la decisión de tomar como base de la edición crítica el texto del ms. 10-1-11 - en el que el propio Hernando Colón dejó trazado el esquema definitivo de la obra que había concebido, e incluso logró materializarla parcialmente -, para incorporar a él los abundantes (aunque desordenados) materiales que contiene el ms. 10-1-10, disponemos ahora de lo que muy probablemente habría sido (de haber podido concluirla) la versión final de la única obra cosmográfica conservada del célebre personaje del siglo XVI. Stefan Ruhstaller (Universidad Pablo de Olavide, Sevilla) https: / / orcid.org/ 0000-0003-2131-938X ★ b eRt C oRniLLie / g iuLia m azzoLa / m iRiam t hegeL (ed.), La tradicionalidad discursiva y la lingüística de corpus. Conceptos y aplicaciones , Madrid/ Frankfurt am Main (Iberoamericana/ Vervuert) 2023, 252 p. Desde que Peter Koch acuñó el término tradiciones discursivas - en adelante, TD - en su tesis de habilitación en 1987 han sido cada vez más frecuentes las publicaciones y las contribuciones en encuentros científicos dedicadas a definirlas como objeto de estudio en aras de
